Capítulo 268: Arrepentimiento de Zucker.
Lawson Hall
Me acerqué a Georgina, y me quedé viendo a mi hija que me miraba con sus grandes ojos azules, como si estuviera tratando de comprender el mundo que la rodeaba.
—¿Puedo alzarla? —pregunté nervioso. Georgina me miró y terminó asintiendo.
—Puedes alzarla, con cuidado —dijo.
Cuando tomé a Kejsi en mis brazos, una oleada de emoción me invadió de inmediato. Mi hija, pequeña y frágil, estaba ahora en mis brazos, y no podía evitar que las lágrimas rodaran por mis mejillas.
Era un momento q