Capítulo 175: Un herido inesperado.
Zucker Hall
—¿Hiciste algo para perjudicarlos? —no fue necesario que me respondiera, porque con solo ver su cara tenía suficiente evidencia—, ¿Por qué lo hiciste?
—Yo no hice nada ¿Acaso yo tengo la culpa de su infertilidad? —inquirió con una expresión de aparente indiferencia—, solo lo supe por la actitud de envidia que se reflejó en ella cuando supo que yo estaba esperando el hijo que tanto ella añoraba.
—No te creo, ahora entiendo porque empezaste a hablar de los hijos adoptivos, lo sabías