Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa lista de invitados que Ximena escribió un martes por la noche, sentada en el cuarto de trabajo con el café que ya se había enfriado y con Sebastián revisando contratos en el sillón lateral, tenía la calidad de los documentos que producen, sin proponérselo, la evidencia completa de algo que solo se vuelve visible cuando se pone por escrito.







