El Elíseo era un lugar frío, oscuro, con artes tallados con sangre de inocentes, Emma se encontraba abriendo los ojos lentamente llegando a percatarse o mejor dicho, sintiendo como la frialdad se infiltraba en los poros de su piel, sus ojos negros que eran indescriptiblemente hermosos analizaron él sitió - has despertado - la voz de Vladímir Volkov no había inmutado a la Vampiresa más bien había logrado que su instinto asesino se fuera apoderando de ella - ¿No piensas preguntar en dónde estás?