Los gruesos y sensuales labios de Lenitzer sabían tan bien, Juliana los había soñado por días, no podía negar que Dimitri Maldonado era también un hombre muy apuesto, llamaba su atención, pero Lenitzer la hacía estremecer de pies a cabeza, su mirada su imponente presencia
La joven Torrenegro se había enamorado a su corta edad, el Ceo Alemán había sabido ganarse su corazón, el detalle es que los Black y los Torrenegro amaban para toda la vida, ¿sería ese el tipo de amor que le ofrecería Lenitzer