El asistente Philips, llegó con dos enormes maletas de costosa marca para su jefe, vió que estaba comiendo todos en la sala de estar una deliciosa pizza
— ¿No hay pizza para el tío Philips? — preguntó de inmediato acercándose a la caja para tomar una rebanada, el asistente hasta hizo un sonido de placer al comerla, adoraba la comida chatarra pero siendo asistente de un CEO tan estricto con la comidas, tenía que restringirse más de lo que le gustaba
— ¿Verdad que está deliciosa? come más papá, t