POV DE EMBER
Lo miro fijamente.
Luego miro a la gente alrededor de la mesa: veinte caras, veinte expresiones en blanco, veinte pares de ojos observando a una mujer atada a una silla a la que le están diciendo que es la compañera destinada de alguien por la persona que la drogo hasta dejarla inconsciente y la vistió como una muñeca, y ni uno solo de ellos registra nada más allá de un interés educado de cena de sociedad.
Está loco. No loco-peligroso de la forma en que he lidado antes, no la cruel