PUNTO DE VISTA DE EMBEREl movimiento es tan rápido que apenas se percibe como tal; en un abrir y cerrar de ojos, su mano cruzó el espacio entre ellos en un arco devastador que le abrió la piel a Nathaniel desde la sien hasta la mandíbula en tres profundas heridas paralelas, arrancándole un ojo sin remordimiento alguno.
La sangre salpica la pared en un brillante abanico, manchando los paneles de madera en un patrón que nunca se definirá por completo, y antes de que Nathaniel pueda siquiera tamba