Cap. 96: Cabezas calientes
Cap. 96: Cabezas calientes
Derek estaba en la entrada al jardín, allí despedía a su hija cada mañana cuando esra se iba al colegio.
—¡Hasta pronto, papi! —Derek sintió que su corazón se arrugó al verle los ojos rojizos y cansados.
—¡Feliz día hija!
Cuando iba a entrar en la casa vio a Jérémie entrando al jardín y lo siguió, estaba cortando florecillas.
—Buenos días Jérémie, ¿y esas flores?
—¡AY! Señor Derek! Me sobresaltó—Aquél hombrecito rollizo puso su mano graciosamente en la boca y dio