—No le hagas daño—susurro.
Estaba asustado,incluso podía sentir el mismo miedo que sentía ese pequeño.
Estaba tan asustado que mis lágrimas no dejaban de rodar por mis mejillas.
El niño sacudió sus ropas y se paró,con miedo traté de detener sus acciones,pero no podía tocarlo.
Esta era otra de mis tantas pesadillas,de mis tantos recuerdos dolorosos.
Me senté en una esquina abrazando mis rodillas,tapando mis oídos para no escuchar sus voces,mi respiración era irregular debido al pánico que me est