—Sé que, como amigo de Fabiola, sin duda estás de su lado, pero lo que quiero decirte es que la situación de Benedicto es muy compleja, no es algo que pueda explicarse en una o dos frases.
—Si te involucras, solo harás que las cosas se compliquen aún más.
—Además...
Alejandro de repente miró fijamente a Patricia.
La mirada hizo que el corazón de Patricia latiera descontroladamente por unos segundos, tartamudeando: —Además, ¿qué...?
—¿Crees que Benedicto haría daño a Fabiola? —preguntó Alejandro