Después de estar con Fabiola, el patrón parecía tener más sentido del humor.
Sin embargo, Rosalía, al otro lado del teléfono, no estaba tan feliz. Al ver los diferentes roles que le enviaba su agente, se sentía abrumada.
Su agente la consolaba: —Rosa, piénsalo bien, al menos esto te ayudará a mejorar tu actuación, no es que alguien esté conspirando contra ti.
Pero Rosalía no lo veía de esa manera.
Si ella fuera realmente la señora Sánchez, ¿tendría que soportar esto?
Pensando en esto, la imagen