—¡Cariño, te amo hasta la muerte! ¿Cuándo regresas? Te invitaré a una gran comida.
—Pronto, volveré en unos días.
—Entonces, ¿significa que pronto tendré el teléfono? ¡Wow, y también seré la tercera persona en el país en tener un Dragon! Solo de pensarlo me emociona. Cuando regrese al trabajo, mostraré mi teléfono todos los días, para que todos mueran de envidia.
Fabiola sonrió mientras empacaba el teléfono de Patricia.
—Cariño, ¿ya preparaste los regalos para tu nueva colega?
Fabiola estaba a p