Capítulo 85.
Alan.
No habíamos sacado nada con el interrogatorio.
Una lástima porque eso solo aseguraba que tuviera que ir personalmente a buscar la guardia de los malos.
Cuándo mi valiente y preciosa compañera bajó del autobús con una sonrisa y un rehén sentí que mi corazón explotaría.
-Mira lo que me encontré escondido entre los arbustos. Tenía un móvil con él. - Dijo dando pequeños saltitos. - No creo que haya estado en camino a una visita social.
Yo miré hacia el lobo con una herida de bala profunda en