"Estoy exhausta". Kenzie bostezó, recostada en los brazos de Andrew esa noche. "Tuvimos... un día muy largo".
"Sí, lo tuvimos", coincidió Andrew. "Y anoche no pegamos ojo".
Kenzie se rio y dijo: "Eso fue tu culpa. Por ser pervertido".
"¿Mi culpa? Es tu culpa por ser tan sensual", razonó Andrew, siseando mientras lo decía. "Solo quiero tenerte todo el tiempo. Si tan solo mi resistencia pudiera seguir el ritmo de mi mente".
No se podía evitar. Kenzie se rio a carcajadas a pesar de que ante