ADVERTENCIA: ESTE CAPÍTULO CONTIENE CONTENIDO MADURO NO APTO PARA LECTORES MENORES DE 18 AÑOS.
"¡Ahh!". Un grito salió de los labios de Gabriela cuando Kyle la cargó de repente en sus brazos como a una princesa.
Mientras la mujer se aferraba a él, este la llevó a la sala de estar, donde la acomodó en su regazo.
Kyle le robó besos mientras ella le quitaba apresuradamente la chaqueta y cambiaba de posición.
Ella no tardó mucho en encontrarse a horcajadas sobre su regazo, frente a su