JAMES
¡Maldicion! Lo que nos faltaba.
El clima se estaba poniendo cada vez peor y por lo que podía percibir a Lana le daban miedos los rayos, desgraciadamente el camino que teníamos que tomar estaba en la entrada del bosque y sé cómo se ponía ahí cada vez que llovía. Sin embargo aceleré el coche para que no me pudiera atrapar en pleno camino.
—Oye, no es necesario que vayas tan rápido o de lo contrario nos vamos a matar—la mano de Lana se cuelga en mi hombro izquierdo— estoy muy joven como p