Se necesitó todo su autocontrol para mantener la boca cerrada. Clara sabía mejor que provocar más a Elena, y por ahora la tarea exigida no era de ninguna manera difícil.
Por cómo reaccionaba su cuerpo, incluso podría ser agradable.
Sus pies se movían hacia adelante, solo para ser detenida por la voz aguda de Elena. "No camines en este puto barco. Arrastrarse como la perra que eres".
Su pie izquierdo se congeló a mitad del paso. ¿Gatear? Ella nunca había pensado en hacer algo tan degradante, tan