Mundo ficciónIniciar sesiónBelinda buscó en la pequeña cartera de fiesta sacó las llaves de la cabaña, abrió y se paró en el umbral de la puerta, ambos se miraron y sonrieron.
—Quiero que me escuches muy bien para que no se preste a confusión, quiero que entres, pero eso no quiere decir que perderemos la confianza que nos tenemos por culpas y embustes que nos trajeron a este momento.
—Esa es mi tiburoncito, siempre alerta, —le acarició la mejilla se acercó a su b







