Mundo ficciónIniciar sesiónBelinda al salir de la casa comenzó a llamar a Dante, sus manos temblaban y no podía parar de llorar, Dante no contestaba, cuando comenzó a escribirle un mensaje la llamó.
—Que pasó monjita, que me cuentas.
—Dante, gracias a Dios, debo hablar contigo, es que metí la pata en grande.
— ¿Qué te pasó angelito, estás llorando?
—Es que Brenda vio e







