Mundo de ficçãoIniciar sessãoYa pasó una semana desde que llegamos a Roma, todo es perfecto, aunque no me agrada la idea de que Barry no me deje hablar con las gemelas, las extraño mucho, pero él insiste en que tengo que relajarme que ellas están bien con mi mamá.
En el hotel que nos hospedamos está de lujo, incluso tiene una especie de despacho en el que Barry se la ha pasado metido desde la mañana.—Cariño, se nos hace tarde para nuestra cena— Le digo. Ayer hice una reservación en un restaurant







