Punto de vista de Sienna
El arma de Tasha seguía apuntando a mi pecho, la muy maldita sonreía satisfecha.
El pasillo estaba casi a oscuras, solo entraba un poco de luz de la calle por las ventanas del fondo, del otro lado alumbraba tenuemente una luz parpadeante roja, el ruido de los disparos y los gritos del salón llegaban amortiguados, era como si el edificio entero estuviera bajo el agua. El corazón me latía tan fuerte que lo sentía en la garganta, cada segundo se estiraba.
Tasha tenía el