Al sentir las manos del hombre, ella se acercó y se apretó contra el pecho de Fu Jingyun. Su bata delgada no era suficiente para cubrir su cuerpo.
Ella bajó la cabeza, deseando plantar sus labios sobre los de él. Fu Jingyun retrocedió y golpeó la parte posterior de su cabeza contra el cabecero.
Ese momento de dolor lo hizo recobrar la sobriedad. Miró a la mujer que tenía delante con la mirada perdida antes de que su expresión cambiara inmediatamente al darse cuenta de que aquella mujer no er