Debido a su orgullo, Su Qingyin siguió otros dos días sin decidirse a pedir disculpas.
Pero mientras hacía eso, el Grupo Su estaba al borde de la bancarrota.
Tenía miedo y no se podía imaginar qué pasaría si el Grupo Su realmente quebrara.
Le dio tanto miedo la incertidumbre que pudo tragarse su orgullo y contactar a Jin Fengchen.
Quería encontrarse con él en un lugar de su agrado, pero él inmediatamente se rehusó.
No tuvo otra opción que pasar pena e ir al Grupo Jin.
En el pasillo de