El beso pareció seguir sin parar hasta que la razón ganó sobre el impulso.
Pareció pasar una eternidad antes de que Jin Fengchen terminara ese beso. Soltó a Jiang Sese y entonces dijo con voz ronca: "¡Me estás matando!"
Él entonces se apresuró al baño para tomar una ducha. Había decidido que no tocaría a Jiang Sese hasta que se casaran.
Una lágrima se deslizó por la mejilla de Jiang Sese mientras lo miraba por atrás.
Ella lo amaba, pero sabía que eventualmente, ella tendría que mantener sus