La imagen de Charlotte con la camiseta de Harry no abandonaba mi mente, lágrimas volvían a brotar de mis ojos al recordarlo. Necesitaba mantener mi cabeza ocupada, debía alejar todos esos recuerdos.
Entré corriendo a mi habitación, demonios, aunque intentaba dejar de llorar no podía, estaba tan enojada con Harry, tuvo razón cuando dijo que esta vez si iban a haber razones para enfadarme. Pero no estoy enfadada, estoy decepcionada, dolida, muy dolida. Si dijo que me quería, ¿por qué se acostó co