Días después…
Alejandro había sido dado de alta, ya estaba recuperado a pesar de que el médico había recomendado que debía cuidarse en casa y cumplir con una dieta estricta. No podía recibir disgustos y tenía que tratar en la medida de lo posible de vivir el día a día en paz. Valentina había ido a buscarlo a la clínica, recogía sus cosas mientras él la observaba con ternura. No podía creer que a pesar de todo lo que había pasado, ella continuara apoyándolo.
— Gracias por venirme a buscar