Mundo ficciónIniciar sesión—No puedo aceptar esto, Kade —repliqué con firmeza—. Es demasiado.
Ghost me miró para luego rascarse la oreja.
—Sí, no puedo hacerlo —me dejé caer sobre la cama fijando mi vista en el techo—. Quiero aceptarlo, fue un gesto lindo de su parte, pero no quiero que él crea que soy abusadora.
Ladeé mi cabeza para ver al canino y observé cómo dejó de rascarse para luego salir de mi







