Capítulo 111: Guerreras.
Semanas después de aquella clara amenaza de muerte, Rania caminaba lentamente, con mucha dificultad y con la respiración entrecortada por los pasillos del palacio dirigiéndose a su habitación.
El dolor que estaba sintiendo era dilacerante, aquella lenta ola que atravesaba su cuerpo parecía romper cada uno de sus huesos. Ella miró hacia abajo y sonrió ilusionada al ver aquel pequeño charco de agua bajo sus pies, entonces de repente un grito agonizante brotó de su garganta resonando por todo e