Capítulo 84. Malos augurios
Ámbar lo había deseado y extrañado durante todo el día, esperando casi ansiosa que regresara de la oficina, rozando lo irracional, teniendo en cuenta que se habían visto por la mañana. Pero tuvo la inesperada visita de su singular suegra y el plan que había tenido para cuando su hombre amado regresara al hogar, se había trastocado un poco.
Cuando le susurró a Marco en el oído, en un rapto de atrevimiento, que deseaba comerlo y beberlo como postre, era absolutamente cierto.
Su cuerpo últimament