Mundo de ficçãoIniciar sessãoLuca
El Refugio estaba siendo atacado y estábamos atrapados en la cresta.
Bajo nosotros, en el pequeño valle, las linternas que momentos antes habían parecido tan tranquilas ahora oscilaban violentamente, proyectando sombras frenéticas. Los gritos resonaban en las laderas; eran voces profundas y autoritarias, no los tonos suaves de los guardianes del santuario. El olor a sangre y agresión era penetrante en el viento.







