En la misma noche en la que algunos compartían un solo corazón, en la misma noche en la que las miradas de aquellos decían más de lo que las palabras podrían decir, también estaban, bajo el mismo cielo aquellos que se desvivían por encontrar una respuesta al amor que estaban sintiendo en el alma.
Bajo el mismo cielo también se encontraban los que no podían tener una respuesta a sus sentimientos.
— ¿Para qué me mandaste llamar, Tábata? —Preguntó Wyatt sin saber a qué le debí aquella llamada