Capítulo 30. Mi amigo el periodista.
MANAOS.
—Evaluna, vamos a buscar un hotel para registrarnos, necesitas descansar un rato antes de tu reunión.
—No te preocupes por el hotel, ya Walter me reservó.
—¡Caramba!, este señor está pendiente de todo.
—Así es, siempre que nos reunimos aquí en Manaos me reserva en el mismo hotel.
Tantas atenciones me confunden, pero tengo que controlarme, quizás sea como dice Martín, estoy viendo fantasmas donde no los hay.
Nos fuimos al hotel, mientras ella descansa