— ¿Me escuchas?
No, ya no escuchaba nada, al menos no percibía los sonidos, y mucho menos las voces que lo rodeaban. Con la mirada oculta detrás de sus gafas de sol, Radjhar se enfocaba en la joven que paseaba con Hamil en el gran jardín. Desde el balcón, con las manos en los bolsillos, observaba la escena sin prestar atención a Arik, quien se esforzaba por informarle de las últimas noticias en la prensa. De la mano, recorrían los senderos, deteniéndose cada vez que su sobrino descubría algo nu