Sarah esta tarde ya se veía hermosa y radiante. Su cabello estaba recogido con elegancia, dejando al descubierto sus hombros y cuello, que lucían espléndidos. El vestido que llevaba le quedaba perfecto: un vestido negro con un diseño de encaje de rosas en la espalda, mientras que la parte delantera era lisa, con una falda fluida que añadía un toque de elegancia a su apariencia.
Afuera, la inauguración del evento ya estaba en marcha, y Sarah no podía participar por temor a cansarse demasiado. Pe