Mundo ficciónIniciar sesiónEl camino se volvió de piedra y Hiz vio un edificio estilo antiguo de alrededor de cinco pisos. Estaba rodeado por un gran jardín que dos jardineros cuidaban en ese momento.
—Voy a necesitar que hagas algo —pidió Dober con rostro serio.
Ella se sintió algo nerviosa e irguió su espalda.
—Necesito que pienses que tu infinito desaparece de tu cuello y solo quedan las dos plumas.
—¿Es eso posible? &mdash







