Capítulo 236
Benett corrió por el pasillo con el corazón desbocado, esperando encontrarse con una catástrofe sin remedio. Al cruzar el marco de la recámara, se detuvo en seco al ver la escena: su madre permanecía inmóvil frente al tocador, elevando ambas cejas hasta casi tocar el borde de su peinado, mientras su