Mundo de ficçãoIniciar sessãoMaia no podía creer lo que veía. Frente a ella, en una vieja cama estaba aquella que había descontrolado a su Caramelo en cuestión de segundos. Y quien ahora se convulsionaba a causa de la fiebre. Podía distinguir su cabello ligeramente rizado era de un tono que solo había visto en una persona, el mismo que ahora se encontraba al borde de la desesperación por no poder hacer nada por ella. ¿Y quién no estaría así de asustado? Si es solo una niña, no podía tener







