Mundo ficciónIniciar sesiónA las once, con las luces apagadas y la casa en silencio, los tres dormían o intentaban dormir.
Valentina estaba mirando el techo con los ojos abiertos cuando escuchó el sonido en el pasillo: pasos suaves, el tipo de pasos de alguien que no quiere despertar a nadie. Abrió la puerta con cuidado.
Marcos estaba en el pasillo, de regreso del baño, con el pelo sin orden y la camiseta y los ojos de alguien que tampoco había dormido.
Los dos se







