Capítulo 34 Gravedad.
Casi era medio día, cuando Walter salió de la casa grande, más precisamente de la oficina de Loan, donde había sido llevado por el oriental, para explicarle cuales eran las tradiciones a la hora del matrimonio en su cultura, mientras su hermana y primos esperaban por él, muy cerca del límite del bosque.
— Liz, allí va Walter, ve por él. — ordeno Dalia mordiendo sus uñas, un mal habito que había erradicado hacia años, pero al parecer estaba regresando ante la ansiedad de la joven.
— Claro que ir