Capítulo 24 Berrinche.
La boca de Dalia se mostraba dudosa ante la pasión que demostraba la de Shen, su cuerpo temblaba, por las emociones pasadas y las presentes y Shen solo pudo sostenerla aún más fuerte, sintiendo el momento en el que Dalia finalmente se rindió a él, dejo que sus labio se amoldaran a los de Shen, sin pelear por el control del beso, dejando en claro su inexperiencia, pero eso solo complico las cosas, porque mientras más inocente descubrió que Dalia era, más la deseo.
El oriental ni siquiera se mole