Cleo sentía que debía de contárselo a alguien en ese momento, no podía estar más tiempo ocultándolo como si nada pasara. Tenía que desahogarse con alguien además de que ella había llegado a su límite, en la mente de Cleo ella misma se veía como en un lago oscuro siendo retenido por unas fuertes manos, aquellas manos eran las de Lucas que sus ojos la veían con hipocresía mientras mostraba una sonrisa sádica. La vida no era para nada justa con Cleo y eso le dolía, ella intentaba con todas sus fue