Mundo ficciónIniciar sesiónHabía pasado una semana desde que Luis estaba allí y no había dejado de sanarme desde entonces. Pero aunque él lo intentaba una y otra vez: sanarme con sus besos, con sus abrazos, con todo aquel amor que tenía para darme… yo no podía olvidar del todo. Quizá porque aquella persona a la que maté significó algo para mí, aquella persona no era un desconocido como aquellos niños inocente







