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Zack salió de la cabaña y se encaminó a la playa.

Mierda, estaba tan excitado que le costaba caminar.

Se acomodó mejor el pantalón, y dolió, y lanzó una protesta mirando hacia el mar. Debía estar helado, tal vez así se le pasara esta calentura.

Jesús, ¿qué iba a hacer ahora? ¿Y si Amelia decidía que no quería volver a verlo? ¿Había metido la

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