Capítulo 18 Se siente bien.
— ¿Ya están listos? — pregunto ingresando a aquel lugar que era un mundo demasiado complicado para el caimán, con toda esa tela y cosas brillantes volando por todos lados.
— Sí que te preocupas por nosotros. — soltó con voz juguetona Azul, quien observaba como cada vez que Carlos ingresaba en aquel lugar lo primero que hacía era devorar a Felipe con la mirada.
— Son mi familia, son mi responsabilidad. — rebatió el mexicano viendo con seriedad a la loca de su amiga y Felipe dejo salir un suspiro