28. La honorable familia Walton
— Es James —digo a Maya— Debe estar afuera.
Maya se levanta para ver por la ventana de la habitación, asiente.
— Le diré que venga otro día —dice Maya
— ¡No! —le grito—Debo hacerle frente, no puedo huir siempre.
— Quizá otro día, hoy no estás en condiciones, Claire. Además, Klaus está por llegar.
De repente todo quedó en silencio. El timbre dejó de sonar, ni un golpe más se escuchó en la puerta.
— Creo… que se ha ido —mencioné— ¿Es lo mejor?
— Claro que sí, no puedes hablar en estas condiciones