-¿Acaso no ves que estoy embarazada?-Intentó quitar su mano de mi cuello.
-No me importa, además mi Jefe me pidió golpearte hasta morir.
-¿Dime quién es tu jefe?-Digo indignada. -Eso no te incumbe, más bien tomate la maldita sopa.
-No quiero, solo quiero salir.
-Bueno, ese no es mi problema, tu verás si comes o solo te mueres de hambre junto con el hijo de perra que llevas dentro de tu vientre-Mi corazón tembló al escuchar eso, no podía creer que una persona maltrate a una mujer embarazada