-Me imagino que has vivido una vida muy dura-dijo él al mismo tiempo que servía otra copa de vino.
-He sido muy valiente, sabes.
-Eres una buena hermana-Mis vellos se erizaron.
Tomamos como dos viejos amigos, no sé si esto sea bueno, pero vamos muy rápido.
Me eché a reír y él dejó de hablar.
-¿Por qué ríes?.
-No, solo me acordaba de un viejo chiste-Mentí.
-Eso suena bien, a ver cuéntame el chiste
-Esta bien. El día de las madres un borracho mira un letrero que decía:
«Se vende madre sin sentimi