"Hablaré con mi abuela en un momento. No se va a enfadar", prometió Sam.
Yvonne no dijo nada más al respecto ya que estaba muy preocupada por Henry. Ella tarareó, "Está bien".
"Siéntate bien entonces. Voy a acelerar o, de lo contrario, perderemos al señor Lancaster en un momento", le advirtió Sam.
Yvonne se agarró al cinturón de seguridad que tenía delante. "Estoy sentada y quieta".
Sam tarareó y pisó el acelerador para perseguir a Henry.
Después de casi diez minutos, Yvonne miró el paisaje