Jason le dedicó una sonrisa malvada. "¿Matarte? ¡No conseguiré setecientos mil dólares si lo hago!".
"¿Qué?". Yvonne estaba sorprendida.
¿Setecientos mil?
"¿Qué setecientos mil?".
Esta nueva información hizo que se olvidara de pedir ayuda.
Aunque si lo hacía, tampoco lograría mucho.
Esa era una sala de primera con los mejores materiales a prueba de sonido. Incluso si gritaba con fuerza, la gente de afuera no podría escucharla.
Fue precisamente por esto que Jason no cubrió la boca d